viernes, 8 de julio de 2011

Culebrilla:

Enfermedad que provoca una erupción en la piel siguiendo una línea. Se cree que cuando la línea (culebra) une sus dos puntas (la cabeza se junta con la cola) tiene consecuencias fatales para el portador. Una forma de curarla es frotando un sapo sobre la culebrilla para que este absorba el veneno. También se suele escribir con tinta en ambos extremos las palabras Jesús, José y María. Otra forma de curarla: tomar un jarro con un poco de agua y tomando tres ramitas recitar la siguiente oración tres veces por día durante tres días: "Yo iba por un caminito, me encontré con San Pablo, me preguntó que tenía, contesté que era culebrilla, que con qué se curaría? Respondió San Pablo: con agua de la fuente y rama de ... (nombre del enfermo)". Se denomina así porque los gauchos de la Pampa Húmeda de la Argentina (Sur de la Provincia de Buenos Aires y zona Este de La Pampa) suponen que su contaminación proviene del paso de una víbora o culebra sobre la ropa extendida para su secado sobre los cultivos (generalmente de trigo). La creencia incluye la certeza que si la erupción maculo-papulosa- flictenular arrazimada, que aparece en la superficie dérmica sobre el nervio afectado (generalmente una rama SENSITIVA intercostal) circunda el cuerpo traería consecuencias fatales para el paciente, cosa imposible por la simetría bilateral hace que no haya conexión entre los nervios intercostales izquierdos y derechos, la infección es de consecuencias graves cuando ataca a los pares craneales, a causa de lo cual las vesículas pueden llegar a opacificar la cornea. El HERPES ZOSTER es una infección aguda usualmente autolimitada topográficamente, que se produce por activación del virus latente del que la mayoría somos portadores VARICELLA-ZOSTER o Virus del herpes humano 3, del que se puede tener inmunidad parcial luego de haberse enfermado con la secreción de las pústulas de los pollos "chickenpox", ataca a los ganglios de las raices posteriores de los nervios espinales (sensitivos) y su área de inervación, produciendo dolor neurálgico a lo largo del nervio afectado y la erupción cutánea del área correspondiente a dicho nervio.
Cuniraya Huiracocha: El mito de Cuniraya Huiracocha forma parte de los escritos de Francisco de Avila, quien en la primera década del siglo XVII los recolecta en la provincia de Huarochirí. Avila fue encargado como "extirpador de idolatrías". Tenía la misión de destruir las antiguas creencias andinas y reemplazarlas por la religión católica. Para ello recorrió la sierra de Lima (Huarochirí) con ayudantes andinos, los que escribieron en quechua los mitos y leyendas de esa región. La primera traducción al castellano la hizo José María Arguedas, publicando el libro "Dioses y Hombres de Huarochirí" en 1966. Posteriormente Gerald
Taylor hizo una nueva traducción, en 1987, que aparece en el libro "Ritos y Tradiciones de Huarochirí del siglo XVII", de donde hemos adaptado el presente relato.
Cuentan que en tiempos muy antiguos, Cuniraya Huiracocha se convirtió en un hombre muy pobre, y andaba paseando con su ropa hecha arapos, y sin reconocerlo algunos hombres lo trataban de mendigo piojoso. Pero Cuniraya Huiracocha era el dios del campo. Con solo decirlo preparaba las chacras para el cultivo y reparaba los andenes. Con el solo hecho de arrojar una flor de cañaveral (llamada pupuna) hacía acequias desde sus fuentes. Así, por su gran poder, humillaba a los demás dioses (huacas) de la región. Había una vez una mujer llamada Cahuillaca, quien también era huaca, que por ser tan hermosa todos los demás huacas la pretendían. Pero ella siempre los rechazaba. Sucedió que esta mujer, que nunca se había dejado tocar por un hombre, se encontraba tejiendo debajo de un árbol de Lúcumo. Cuniraya que la observaba de lejos pensaba en una manera astuta de acercarse a la bella Cahuillaca. Entonces se convirtió en un pájaro y voló hasta la copa del Lúcumo, donde encontró una lúcuma madura a la que le introdujo su semen, luego la hizo caer del árbol justo al costado de donde Cahuillaca se encontraba tejiendo. Al verla se la comió muy gustosa y de esta manera la bella diosa quedó embarazada sin haber tenido relaciones con ningún hombre. A los nueve meses, como era de esperarse, Cahuillaca dio a luz. Durante más de un año crió sola a su hijo, pero siempre se interrogaba sobre quién sería el padre. Llamó a todos los Huacas y Huillcas a una reunión para dar respuesta a su pregunta. Cuando supieron de la reunión todos los huacas se alegraron mucho, asistieron muy finamente vestidos y arreglados, convencidos de ser a los que la bella Cahuillaca elegiría. Esta reunión tubo lugar en un pueblo llamado Anchicocha. Al llegar se fueron sentando, y la bella huaca les enseñaba a su hijo y les preguntaba si eran los padres. Pero nadie reconoció al niño. Cuniraya Huiracocha también había asistido, pero como estaba vestido como mendigo Cahuillaca no le preguntó a él pues le parecía imposible que su hijo hubiese sido engendrado por aquel hombre pobre. Ante la negativa de todos los preguntados de reconocer al niño, Cahuillaca ideó posar en el piso al niño, dejando que ande a gatas solo hasta donde se encuentre su padre. Hizo así, y el niño se dirigió muy contento donde se encontraba Cuniraya Huiracocha. Cuando su madre lo vio, muy encolerizada, gritó: "-Ay de mí! "Cómo habría podido yo dar a luz el hijo de un hombre tan miserable?". Y con estas palabras cogió a su hijo y corrió hacia el mar. Entonces Cuniraya dijo: "-Ahora sí me va a amar!" y se vistió con un traje de oro, y la siguió, llamándola para que lo viera. Pero Cahuillaca no volvió para mirarlo, siguió corriendo con la intención de arrojarse al mar por dar a luz el hijo de un hombre tan "horrible y sarnoso". Al llegar a la orilla, frente a Pachacamac, se arrojó y quedaron convertidos, ella y su hijo, en dos islotes que están muy cerca a la playa. Como Cuniraya pensaba que Cahuillaca voltearía a verlo, la seguía a distancia llamándola y gritándole continuamente. Entonces se encontró con un cóndor y le preguntó: -"Hermano, "dónde te encontraste con esa mujer?", -"Aquí cerca está, ya casi la vas alcanzando" le respondió el cóndor. Por darle esa respuesta Cuniraya le dijo al cóndor: -"Siempre vivirás alimentándote con todos los animales de la puna, y cuando mueran tú sólo te los comerás, y si alguien te mata, él también morirá" El huaca siguió en su carrera en pos de Cahuillaca, encontrándose con una zorrina. -"Hermana" le preguntó, ""En donde te has encontrado con esa mujer?" La zorrina le respondió: -"Ya no la alcanzarás, está muy lejos"-. Por darle esa mala noticia el huaca le dijo: -"Por lo que me has contado, te condeno a que camines sólo de noche, odiada por los hombres y apestando horriblemente". Más abajo en su camino se encontró con un puma. -"Ella todavía anda por aquí ya te estás acercando" le dijo el puma Por darle tan buenas noticias Cuniraya le respondió: -"Comerás las llamas del hombre culpable, y si alguien te mata te hará bailar primero en una gran fiesta, y todos los años te sacará sacrificándote una llama" (De este modo Cuniraya le confiere al puma categoría para ser adorado, y manda además que todos los años se celebre una fiesta en su honor, en la que se bailará y se sacrificará una llama en su honor) También se encontró con un zorro. Al preguntarle por Cahuillaca el zorro le dijo que se encontraba ya muy lejos y que no la alcanzaría. Por esto le dijo al zorro: -"Aunque andes a distancia, los hombres llenos de odio te tratarán de zorro malvado y desgraciado. Y cuando te maten te botarán a tí y a tu piel como algo sin valor". El halcón, con quién también se encontró, le auguró que pronto la alcanzaría. Por ello le contestó el huaca: -"Tendrás mucha suerte, y cuando comas primero almorzarás picaflores. El hombre que te mate llorará tu muerte, y sacrificará una llama en tu honor, y bailará poniéndote sobre su cabeza para que resplandescas allí". Enseguida se encontró con unos loros, quienes le dijeron que ya no la alcanzaría. Por ello Cuniraya
les maldijo así: -"Andareís gritando muy fuerte, y cuando los escuchen, sabiendo que tienen la intención de destruir los cultivos, sin tardar los hombres os ahuyentarán y habrán de vivir sufriendo mucho, odiados por ellos". De este modo, cada vez que se encontraba con alguien que le daba una buena noticia le auguraba un buen porvenir, y si se encontraba con alguien que le daba malas noticias lo maldecía. De este modo llegó hasta el mar donde se encontraban dos hijas de Pachacamac custodiadas por una serpiente. Pero poco antes, la madre de éstas: Urpayhuachac, había entrado al mar a visitar a Cahuillaca. Aprovechando esta ausencia Cuniraya violó a la menor de las hijas. Cuando quiso hacer lo mismo con la otra, ésta se transformó en paloma y voló. Es por esto que a su madre le llaman Urpayhuachac: la que pare palomas. En ese tiempo no habían peces en el agua. Solo Urpayhuachac los criaba en un estanque que estaba dentro de su casa. Cuniraya, enfadado porque había ido a visitar a Cahuillaca arrojó todos los peces del estanque al mar. Y es por esto que el mar, ahora, se encuentra poblado de peces. Cuando la hija menor de Urpayhuachac le contó lo que Cuniraya le había hecho, se encolerizó y se decidió por matarlo. Para ello tramó un astuto plan. Urpayhuachac llamó a Cuniraya con el pretexto de quitarle las pulgas. Este aceptó. Pero al mismo tiempo hacía crecer una gran peña para que le callera encima al huaca y lo aplastara. Pero éste, con gran astucia, se dio cuenta de las verdaderas intenciones de Urpayhuachac, y huyó del lugar. Desde entonces Cuniraya Huiracocha anda por el mundo engañando a huacas y hombres.
Cure: GU. Palabra de origen guaraní que significa "cerdo". Existe una leyenda que afirma que el curé era un gaucho avaro y perezoso que por no haber ido a ver al niño Jesús cuando nació, fue transformado en cerdo.
Curundú: GU. En el litoral argentino brebaje que se agrega al mate para atraer el amor de otra persona.
Curupí: GU. Leyenda de la región misionera. El curupí es un individuo antropófago representado con grandes bigotes que anda en cuatro pies y con un miembro viril de tamaño exagerado. También se lo describe como un enano robusto con los pies dirigidos hacia atrás, por lo que le es difícil trepar y andar.
Curuzú José: En Palmar Grande, antigua frontera, Departamento de General Paz, Provincia de Corrientes, Argentina, existe una cruz que recuerda a un paisano llamado José, que juntamente con otro llamado Casimiro fue herido en la batalla del Rincón de Vences en 1847. Después de su fallecimiento, se erigió una cruz en homenaje, que tiempo mas tarde fue reemplazada por otra mas grande, en cumplimiento de una promesa por un supuesto milagro acaecido por la intercesión de José. La Cruz se encuentra ahora en la Capilla del lugar, en donde se eligen "Mayordomos" encargados de arreglar la capilla. Para su elección, en la primera noche luego de rezar, se realiza un baile en la casa del mayordomo del año anterior y se corona a una pareja elegida con una "Sarta" (ristra de tortas de almidón unidas en forma de corona grande) que se coloca a la pareja elegida para mayordomo de la primera noche de novena del siguiente año. Las siguientes ocho noches se vuelve a repetir el ritual para elegir a los restantes ocho mayordomos para cada día de la novena.
Dados ( Piruruy ): El juego del Piruruy estaba -y está- relacionado con las fiestas en honor de los difuntos, aunque en este sentido era también muy popular el Huayru o "gran Dado de hueso con cinco lados", según nos relata el padre Juan de VELASCO. Este juego que en el Ecuador ha sobrevivido -según Juan Martínez Borrero- en las áreas campesinas de la provincia del Azuay como Sígsig y Quingeo, tiene como propósito "hablar" con el muerto durante el velorio puesto que, a través del "lenguaje" del Dado el muerto da a conocer su voluntad, así como sus necesidades y reclamos. De igual manera, una investigación realizada por A. D. JENSEN nos indica que hubo un tiempo en que entre los Canelos amazónicos el Huayru fue utilizado como parte fundamental del ritual funerario: tallado en el hueso de una llama, tenía cuatro caras irregulares; con él se jugaba -durante toda la noche, pues era considerado peligroso dormirse- las prendas y animales domésticos del difunto. Se podía ganar por acumulación de puntos o por una sola jugada -cuando el Dado quedaba en posición vertical-, pero si las malas jugadas se repetían, todos se cubrían las caras y un representante o brujo empezaba una ceremonia en la que transaba con el espíritu del difunto a fin de que éste se mostrara más benévolo con los jugadores. Este ritual acaso tenía como propósito el aplacar la pena, la angustia y el terror que toda muerte provoca, según inferimos de Psiquis y muerte, de Edgar HERZOG; se creía entonces que la fortuna al tirar los Dados significaba la buena o mala relación que el jugador tenía con el difunto y que aquella era entonces una buena ocasión para
zanjar diferencias y dejar que el espíritu se fuera en paz; como puntualiza BONIN en su Diccionario de Parapsicología: si se juega ante el catafalco de un muerto, se ejercerá una influencia simpatética sobre el alma que hace el viaje al "más allá".
Diablo : Los patrones de los ingenios, para hacerse de más ricos, para tener más suerte y abundancia, realizaban un contrato con el Familiar ( Diablo ). Cada año le ofrecían un peón de los que llegan a la cosecha, para que se lo coma. En las grandes fábricas, suelen ocurrir accidentes, particularmente en la caldera ( es frecuente que el trabajadoe caiga a la caldera y muera carbonizado ) y en el trapiche ( cuando el obrero va a tirar la caña en el trapiche puede resbalar dentro de la cinta transportadora que la tritura ) y, cuando muere un hombre se dice que el familiar "ya se ha hecho la victima" (si muere más de uno es porque está hambriento ). El año será de mayor provecho para el dueño del ingenio cuanto más peones coma el Familiar. Esto explicaría el hecho de que en los ingenios más famosos de Jujuy, Salta y Tucumán desaparecieran peones todos los años y nunca se supiera qué había sido de ellos. Los dueños tenían en la fábrica un cuarto oculto donde vivía el Familiar. Allí enviaban a la gente a buscar herramientas; pero ninguno de los que entraban volvían a salir. Los hombre que conocen de estas cosas son precavidos; llevan una cruz grande colgada de su pecho, un rosario en su cuerpo y un puñal en la cintura. Si les sale el Familiar a querer comerlos, le hacen frente y pelean. Pueden quedar lastimados, con la cara y las manos arañadas, con la ropa rota , pero se salvarán gracias a la cruz y el rosario;si el hombre pelea con el facón, entonces será devorado. En los casos en que el peón sobrevive, los patrones pagan fuerte sumas para que no avise a nadie. Cuando el dueño se muere y no pas el secreto a otro, como ya no atienden al Familiar ni le dan de comer, este se pierde y la fortuna desaparece. Cuentan quienes lo vieron que su aspecto es parecido al de un perro enorme, feroz o como un viborón con ojos de gato y cerdas en la cabeza. Aparece también como persona , mulita, cerdo o torito negro.
Difunta Correa: En el transcurso del año 1835 un criollo de apellido Bustos fue reclutado en una leva para las montoneras de Facundo Quiroga y llevado por la fuerza a La Rioja. Su mujer, María Antonia Deolinda Correa, desesperada porque su esposo iba enfermo, tomó a su hijo y siguió las huellas de la montonera. Luego de mucho andar -cuenta la leyenda- y cuando estaba al borde de sus fuerzas, sedienta y agotada, se dejó caer en la cima de un pequeño cerro. Unos arrieros que pasaron luego por la zona, al ver animales de carroña que revoloteaban se acercaron al cerro y encontraron a la madre muerta y al niño aún con vida, amamantándose de sus pechos. Recogieron al niño, y dieron sepultura a la madre en las proximidades del Cementerio Vallecito, en la cuesta de la sierra Pie de Palo. Al conocerse la historia, comenzó la peregrinación de lugareños hasta la tumba de la "difunta Correa". Con el tiempo se levantó un oratorio en el que la gente acercaba ofrendas. Cuenta Roque Pichetto que "La difusión de sus milagros ya tradicionales se ha extendido por todo San Juan: los poetas y cantores populares le dedican sus coplas y canciones, los hombres de campo le piden protección para sus cosechas, los arrieros, con quienes tiene una deuda, la consideran su protectora, hacen sus peligrosos viajes a través de las serranías y quebradas bajo su amparo, las madres que por su debilidad carecen del necesario alimento para sus pequeñuelos, elevan sus oraciones fervientes a ella para que nutra sus pechos escuálidos"

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