lunes, 20 de septiembre de 2010

La verdad sobre el Triángulo de las Bermudas.

El misterio del famoso Triángulo incluye varios factores. Es un triángulo energético, es un triángulo electromagnético, es un triángulo donde hay puertas dimensionales, donde se pasa a otros universos, tanto paralelos como a años luz.

Una puerta dimensional puede pasar directamente a un worm (agujero de gusano), y de allí llegarse a un planeta que está a miles de años luz, pero a su vez hay otras puertas paralelas donde se pasa a un universo paralelo donde hay otro planeta Tierra.

En el caso de la desaparición del famoso Vuelo 19 —compuesto por cinco aviones Avengers—, junto con el poderoso Mariner que fue al rescate, sus tripulantes fueron llevados por extraterrestres a un planeta del sistema de Betelgeuse, a 300 años luz de la Tierra. Se trató, pues, de una abducción Ovni.

El tema fue tratado en la sesión del 7/8/98. Te transcribo más abajo los diálogos que tuvo al respecto con Johnakan Ur-el



Interlocutor: ¿Quién se va a presentar ahora?

Johnakan Ur-el: Soy el Thetán de este receptáculo y veo que tienen preguntas para hacer...

Interlocutor: Sí, así es, y voy directamente a ellas. El comandante Taylor, que estaba a cargo de la misión llamada Vuelo 19, y que desapareció el 5 de diciembre de 1945 con su avión y toda la tripulación en el Triángulo de las Bermudas, ¿fue secuestrado por extraterrestres?

Johnakan Ur-el: Estas personas han pasado directamente por una puerta Dimensional y han ido a otros mundos, porque cada uno de ellos, y con todo respeto por sus familias, tenían problemas imposibles de superar y había uno de ellos que tenía una enfermedad terminal, aún no detectada por los médicos.

Es decir, no detectadas por los médicos pero sí por sus genes, porque los genes “están programados” desde el nacimiento y saben cuanto va a durar la vida de esa persona.

Interlocutor: ¿Fue una reunión karmática de todos los tripulantes?

Johnakan Ur-el: Pero era necesario que cumplieran misiones en otros planetas y en esos mundos fueron liberados de los problemas físicos que tenían, así como otros, que tenían problemas irresolutos en su parte espiritual, fueron adecuadamente reeducados.

Interlocutor: ¿Pero fueron a esos mundos con la misma edad, conservando intacta la memoria de la Tierra?

Johnakan Ur-el: Sí, no se les borró la memoria de la Tierra y siguen vivos, por supuesto, en esos mundos.

Interlocutor: ¿Se puede saber a qué mundos fueron?

Johnakan Ur-el: Sí, fueron al 6º planeta de Betelgeuse. Este astro es tan grande que si por ejemplo estuvieran a 150.000.000 de kilómetros, como están ustedes del Sol, estarían completamente calcinados.

Interlocutor: ¿Cuántas veces es más grande que nuestro Sol la estrella Betelgeuse?

Johnakan Ur-el: Aproximadamente 400 veces que el Sol de este sistema. Y el 6º planeta está a una distancia de Betelgeuse similar a la que existe entre el Sol y Saturno.

Interlocutor: ¿Cuál puede haber sido la sensación de esos tripulantes al ser trasladados compulsivamente a otro mundo?

Johnakan Ur-el: Por microsegundos fueron presa del pánico y de una sensación de incertidumbre, pero automáticamente —lo voy a explicar de una manera muy básica y muy entendible—, fue como si un rayo los hubiera alcanzado, algo así como una energía soporífera que los hubiera calmado, recibiendo, no por imposición —porque en el mundo espiritual no se impone nada—como una especie de tratamiento espiritual y luego, una vez que recuperaron su conciencia y su poder analítico pleno, directamente se encontraron con unos seres de Luz que les explicaron que lo que ellos iban a hacer era una gran misión.

Interlocutor: ¿Pero nadie se rebeló?

Johnakan Ur-el: Sí, dos de ellos se rebelaron porque estaban afectivamente muy ligados al planeta Tierra...

Interlocutor: ¿Se podría saber sus nombres?

Johnakan Ur-el: Los reservo porque hay descendientes de esas familias y podrían tener un sabor amargo al saber esto. Pero prácticamente no iba a tener un buen fin el enlace entre esas dos familias... Esto es algo que sólo pueden hacer las entidades de Luz tan elevadas como el Logos Dimensional: se les mostró, como si fuera una película, qué les hubiera sucedido si se hubieran quedado en su mundo.

Y era tan atroz su futuro, que aceptaron el nuevo destino que se les ofrecía. Otro de ellos preguntó, con una gran filosofía, por qué no les permitieron cumplir el karma si era una lección a aprender. Y la respuesta fue que la lección a aprender ya la habían asimilado y ahora estaban todos directamente en misión.

Interlocutor: ¿Y esto es todo lo que sucedió?

Johnakan Ur-el: Así es.

Interlocutor: ¿No vale la pena agregar nada más?

Johnakan Ur-el: No, con esto está todo dicho.


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